sábado, 31 de mayo de 2008

Intersexualidad y derechos humanos



El Observatorio “Intersexualidad y Derechos Humanos” de Mulabi, así como las organizaciones y personas abajo firmantes, manifiestan por la presente su profunda preocupación ante la noticia publicada el pasado 15 de abril en el diario La República y reproducida con posterioridad en distintos portales electrónicos. La noticia en cuestión da cuenta del “fallo judicial” que “autorizó reasignar sexo y nombre de una niña hermafrodita”, quien habría sido asignada como varón al momento de su nacimiento, acaecido en el año 2004.


Dicho fallo fue antecedido por el hallazgo de órganos femeninos internos y por la realización de una intervención quirúrgica destinada a feminizar sus genitales de apariencia masculina, la cual fue realizada en el hospital Garraham de la ciudad de Buenos Aires. De acuerdo a la noticia, habrían estado en juego tanto la “verdadera identidad” de la niña, como su salud, comprometida por el desarrollo de “genitales masculinos causando el consecuente trastorno hormonal”. El fallo judicial en cuestión habría sido agilizado mediante la gestión del Defensor de Pobres y Ausentes de Corrientes, Dr. Enzo Di Tella, a instancia de la madre de la niña.


Tres son, a nuestro entender, las cuestiones precisadas de revisión urgente: En primer lugar, la identificación normativa del derecho a la identidad con la configuración de los genitales. Una vez detectada mediante estudios clínicos la presencia de órganos sexuales femeninos, y decidida la reasignación al género femenino, el cumplimiento pleno del derecho a la identidad no requiere de modo alguno la modificación quirúrgica de los genitales –en este caso, de la reducción quirúrgica del tamaño del clítoris. En segundo lugar, la cuestión del consentimiento. A pesar de las indudables buenas intenciones de todos los involucrados, la cirugía propuesta no deja de ser un procedimiento no consentido por la niña en cuestión. Esta falta de consentimiento se ve seriamente agravada por el carácter médicamente injustificado y las consecuencias mutilantes de la intervención quirúrgica realizada. En tercer lugar, el rol del Estado.


La noticia involucra en este proceso a distintas instancias oficiales –un hospital público, una Defensoría de Pobres y Ausentes, un tribunal de justicia. Todas instancias aparecen comprometidas de modo genuino con el bienestar de la niña, pero ninguna se comprometió, en definitiva, con la defensa de su integridad corporal y su autonomía decisional ni fue capaz de reconocer su carácter de sujeto de derecho, como no fuera del “derecho” a ser sometida, a los cuatro años, a un procedimiento quirúrgico tan irreversible como innecesario.


En cuarto lugar, el status de la diversidad. Solo la más cruda desvalorización social de la diversidad corporal puede justificar la violación de la integridad corporal y la autonomía decisional de esta niña. Al describir su cuerpo en los términos de una “malformación de la naturaleza” que no sólo amenaza su derecho a la identidad sino también su “integridad física y psíquica”, la intervención quirúrgica realizada parece no sólo necesaria, sino también imprescindible. Ese tipo de descripciones fuertemente desvalorizadas produce y naturaliza una diferencia que no es corporal, sino ética –la misma diferencia que instala la cirugía cuando mutila en nombre del cumplimiento de un derecho. La sociedad argentina ha demostrado en los últimos años un compromiso decidido con la afirmación del derecho a la identidad. En esta afirmación se incluyen, por ejemplo, la recuperación de la identidad de jóvenes sustraídos en su primera infancia por la Dictadura Militar el reconocimiento de los derechos de los pueblos originarios, los cambios de identidad de quienes se identifican en un sexo distinto al que se les asignaran al nacer y la lucha por el reconocimiento social y legal del travestismo como una identidad en sí misma.


Sin embargo, el derecho a la identidad no puede ser confundido con el derecho de la sociedad a imponerle a una niña el cumplimiento un determinado promedio corporal a fin de reconocerla como tal, ni puede tener como precio el cercenamiento de decidir de manera libre e informada acerca de sus opciones en el futuro. El artículo 18 inciso B de los Principios de Yogyakarta –cuyo título es la protección frente a abusos médicos- establece que los Estados “adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas y de otra índole que sean necesarias a fin de asegurar que el cuerpo de ningún niño o niña sea alterado irreversiblemente por medio de procedimientos médicos que persigan imponer una identidad de género sin el consentimiento pleno, libre e informado de ese niño o niña de acuerdo a su edad y madurez y guiado por el principio de que en todas las acciones concernientes a niñas y niños se tendrá como principal consideración el interés superior de las niñas y los niños”.


La Corte Constitucional de Colombia afirma, en tanto, que “los estados intersexuales interpelan entonces nuestra capacidad de tolerancia y constituyen un desafío a la aceptación de la diferencia. Las autoridades públicas, la comunidad médica y los ciudadanos en general tenemos pues el deber de abrir un espacio a estas personas, hasta ahora silenciadas”.


El mejor interés de niños y niñas nunca puede coincidir con la mutilación de sus genitales –una mutilación que al tener lugar en sus cuerpos mutila sin cesar el mundo en que compartimos.


Mauro Cabral


Observatorio Internacional “Intersexualidad y Derechos Humanos” Mulabi – Espacio Latinoamericano de Sexualidades y Derechos


mauro@mulabi.org

en la foto las bailarinas fransheska y fernanda de gay sin fronteras son trajes tipicos salvadoreños

domingo, 4 de mayo de 2008

Ojo de loca no se equivoca; Un huevo no es pollo



Por: Pedro Lemebel, puto bien puto



Algo hay que decir, al menos desatar la ira frente a la impudicia de cinco momias del Tribunal Constitucional que se arrogan el derecho de apoderarse del cuerpo de la mujer para decidir sobre sus proyectos fecundatorios.Pareciera que después de tanto andar en el difícil trayecto de la liberación, ciertos proyectos de identidad que creíamos ganados son remitidos a la mazmorra feudal del catolicismo inquisidor. ¿Pero quiénes hablan de la vida y la familia con la boca llena de espermios vinagres? La misma derecha miliquera cómplice del crimen a mansalva…¿Quién habla de la vida y pone los ojos blancos mirando al Altísimo? El mismo prelado al que se le espumea la boca negando el condón, que es el único salvoconducto en la frontera del sida. ¿Acaso, señor eclesiástico, su celibato pedófilo es más recomendable? Tal complicidad retrógrada entre los magistrados y la curia violenta el derecho que tiene toda mujer a decidir sobre su cuerpo. Si no eres dueña de tu cuerpo, mujer, ¿de qué mierda eres dueña? Mujer pobre, mujer proleta, mujer obrera, cansada de trabajar, lavar, educar, amamantar a la prole que, según estos beatos, te manda Dios. Como si Dios te diera un bono de mantención para la crianza. Como si los críos vinieran con una beca divina. Mira tú, si los ricos Opus pueden darse el lujo de parir a destajo porque les sobran las lucas.En el fondo, como dice una amiga, este pastel podrido es segregación clasista. Que tengan guaguas como conejas las cuicas UDI, que tienen servidumbre para que les críen a los nenes blanquitos. Porque también, si ellas no quieren, pueden hacerse el aborto de un millón, en el fundo o con el médico de la familia, y después llegar regias al cóctel en La Dehesa.Pero esa realidad glamorosa no es la suya, señora pobla. Con cueva ha logrado tener tres niños, y aun así, usted y su marido se sacan la chucha para educarlos. Y esa monserga de la vida, del huevito, del feto de días que piensa, canta ópera y recita la Biblia, el feto filósofo que es más que un ser humano.Quién sabe, quién tiene la seguridad del momento cuando empieza el mambo de la vida. Pura culpa y más culpa que le meten en la cabeza. Como dice mi amiga feminista Raquel Olea, ¿cuando usted se come un huevo, qué se come: un huevo o un pollo. Dirán que esto es facilismo. ¡Manual feminista!, gritará alguna cuica Opus. ¿Y qué? Todas las mujeres populares saben del aborto, del palo de perejil, del alambre y de los riesgos que corren con las aborteras clandestinas.Además, todas conocen los malos tratos y crueldades a que las someten en las postas públicas cuando llegan con hemorragia. La culpa cultural es la construcción madre, virgen y mártir que ha hecho esta sociedad occidental de la mujer. ¿Qué sabe el hombre de un cuerpo agredido en su género desde que nace? Nació chancleta, decía antes la gente, y las perritas se ahogaban en el río.Lo mismo pueden decir de mí; qué sé yo de esto, de un territorio corporal tan vasto y mortificado por un designio religioso y parturiento. Y quizá tendrían razón, pero me complicito con la libertad del cuerpo mujer y sus decisiones de supervivencia, de tener o no hijos, de tomar la píldora del día después, después de tener un rico sexo espumeante. ¿Por qué estos rígidos señores condenan a la clase trabajadora a tener sexo sólo procreativo? ¿Y si el polvo era sólo por calentura casual? Si la cachita era sólo para pasar la neura, sólo por deseo. Ustedes, señoronas de misa dominical, ¿conocen la palabra deseo? ¿O sólo se abren de piernas para tener hijos? Pero ese es problema de ustedes, y no tienen que imponer esa moralina al país entero.Tampoco se crean las damas zorrijuntas que llegar al aborto es una gimnasia recreativa. Si fallaron las pastillas, si no resultó el tarro, si el condón se rompió, la colegiala, la pobladora, tiene que vender lo que no tiene para arriesgarse con un raspaje con gillete mohosa.Alguna vez le pregunté a mi madre si se había hecho algún aborto. Me dijo que sí con aburrida indiferencia y después hablamos de otra cosa, mientras ella apagaba la tele donde el cura Hasbún vomitaba sentencias y amenazas con cola de lagarto




Para pensar un anarco feminismo disidente de genero....

con los huevos bien puestos, nos lo presta luz flamigera desde chile

jueves, 1 de mayo de 2008

El trato injusto a los Homosexuales (1900-1923) por Emma Goldman



"Ningún arrojo se requiere para manifestarse en contra de la injusticia"

Emma Goldman, anarquista, activista, conferencista y agitadora feminista estaba en París en 1900. El Dr. Eugene Schmidt la invitó a una cena con él, con los escritores Oskar Panizza y Oscar Wilde. Entusiasmada por conocer a Wilde y Panizza a quienes admiraba, Goldman aceptó la invitación y se olvidó de una importante reunión de comité. La reunión con Panizza y Wilde no se hizo. Unos días más tarde fue a pasear con el Dr. Schmidt. Goldman describe en su autobiografía que defendió públicamente a Wilde en EE. UU.:

Durante nuestra caminata por Luxemburgo le conté al doctor acerca de mi indignación por la condena de Oscar Wilde. Yo alegué en contra de aquellos miserable hipócritas que lo sentenciaron. "¡Usted!" exclamó el doctor sorprendido, " ¿Por quée?, usted era tan solo una jovencita en aquel entonces. ¿Cómo se atrevió a defender en público a Oscar Wilde en la puritana sociedad estadounidense?". "¡Pamplinas!" replique; " Ningún arrojo se requiere para manifestarse en contra de la injusticia." "¿Injusticia?" repitió; "no se trataba de eso exactamente desde el punto de vista legal, quizás desde el psicológico.” El resto de la tarde la pasamos debatiendo en torno a la inversión de género, la perversión y la cuestión de la diversidad sexual. A pesar de lo mucho que reflexionaba el doctor sobre ese tema, no era libre en su enfoque, y yo suponía que estaba un poco escandalizado porque yo, una mujer joven, hablaba sin reservas de tema tabú.

Al comienzo del siglo XX, Goldman se hizo famosa por ser una oradora magnética en temas controversiales; los tópicos de sus exposiciones frecuentemente se las veían con violencia policíaca y el asedio para silenciarla. Cuando se expresó sobre la homosexualidad, sin embargo, la censura vino desde otro ángulo, sus propios compañeros anarquistas. En su autobiografía, Goldman relata su tour de conferencias en 1915.

Mi tour este año no estuvo intervenido por la policía hasta llegar a Portland, Oregón, aunque ciertos temas que traté fueron cualquier cosa menos dóciles: anti belicismo, la pelea entre Caplan y Schmidt, amor libre, control de la natalidad, y el tema más tabú de la sociedad, homosexualidad. Tampoco Anthony Comstock y sus puritanos trataron de silenciarme aunque abiertamente discutí los métodos contraceptivos delante de diferentes audiencias.
La censura vino de parte de mis camaradas porque trataba tales temas “antinaturales” como la homosexualidad. El anarquismo ya era suficientemente malentendido y considerado depravado; era inadmisible añadirle ideas falsas al tratar formas sexuales pervertidas, arguyeron. Porque creo en la libertad de opinión, incluso en mi contra: les di la misma importancia a mis censores que la que le doy a los enemigos. De hecho, la censura de mis compañeros me volvió más segura de mi misma y tuvo el mismo efecto que la persecución policial: me volvió más decidida para defender a cada víctima contra el mal social o la moral de prejuicio.
Los varones y las mujeres que venían a verme a mis conferencias sobre la homosexualidad, y que me confiaban su angustia, y aislamiento, eran usualmente de un grano más fino que aquellxs que me expulsaban. La mayoría de ellxs han llegado a un entendimiento más adecuado de su diferencia luego de años de luchar contra la idea de enfermedad o una aflicción vergonzosa…
Para mi el anarquismo no era solo una teoría en el futuro distante, sino una influencia viva para liberarnos de nuestras inhibiciones, internas y externas, y de las barreras destructivas que separan a los seres humanos entre ellxs.

En 1923, un artículo de Emma Goldman apareció en el Anuario de Los Tipos Sexuales Intermedios (Sexual Intermediate Types), publicado por el Comité de Ciencia Humanitaria de Alemania, llevado adelante por las organizaciones de derechos de los homosexuales. El artículo de Goldman era una respuesta a Karl von Levetzow sobre el supuesto lesbianismo de Louise Michel, una carismática luchadora francesa que murió en 1905. El ensayo de Goldman tiene la forma de una carta fechada en Berlín, Marzo de 1923 y constituye una discusión crítica pro-homosexual y una defensa que trataba de mostrar la valía y el talento de famosas figuras históricas que se orientaban al amor por su mismo sexo- como una respuesta al retrato negativo por completo y mas difundido de los homosexuales.

Estimado Dr. Hirschfeld:
Estoy al tanto de sus grandes trabajos sobre psicología sexual hace ya varios años. Lo admiro profundamente por sus intervenciones valientes por los derechos de aquellas personas que no están en posición de expresar sus sentimientos sexuales porque no son lo que usualmente se llama “normal”. Ahora que he tenido el placer de conocerlo en persona y observar sus esfuerzos, siento más la impresión de su personalidad y espíritu que lo guía en esta difícil empresa. Su disposición de ofrecerme su publicación para presentar una crítica contra el ensayo de Herr von Levetzow sobre la supuesta homosexualidad de Louise Michel, es una prueba- como su hiciera falta una prueba –de que es usted un hombre con un profundo sentido de la justicia e interesado solo en la verdad…
... si Louise Michel alguna vez hubiera manifestado cualquier tipo de sentimiento sexual en todas las relaciones con la gente que amó, yo ciertamente sería la última en buscar limpiarla de su “estigma”.
Es una tragedia que la gente de diferente sexo quede atrapada en un mundo que muestra tan poca comprensión a lxs homosexuales, y es tan indiferente a las varias gradaciones y variantes de género y su gran significado en la vida. Lejos de mi buscar evaluar a esa gente como inferior, menos moral, incapaz de sentimientos más elevados o de acciones más elevados. Yo soy la última persona a la cual se le ocurriría “proteger” a Louise Michel, mi maestra y compañera, del cargo de homosexualidad. El servicio a la humanidad de Louise Michel y su gran trabajo social por la liberación no pueden ser ni expandidos ni reducidos cualquiear sean sus hábitos sexuales.
Años atrás, no sabía nada de psicología social y mi único acercamiento a la homosexualidad se limitaba a algunas mujeres que conocí en prisión (donde permanecí por mis convicciones políticas). Hablé a favor de Oscar Wilde no sin dudas.
Como anarquista, mi lugar siempre fue estar del lado de la persona perseguida. La persecución y sentencia de Wilde me golpeó como un acto de cruel injusticia y repulsiva hipocresía de parte de la sociedad. Por esa sola razón me levanté a su favor.
Más tarde llegué a Europa y conocí los trabajos de Havelock Ellis, Krafft-Ebing, Carpenter, entre otros, que me hicieron darme cuenta del terrible crimen en contra de Oscar Wilde y otros como él. De allí en más, defendí por escrito y oralmente a aquellos de naturaleza diferente acerca de sus sentimientos sexuales y necesidades….
De todo eso, los lectores podrán reconocer que cualquier tipo de prejuicio o antipatía a los homosexuales es completamente ajeno a mi. ¡Por el contrario! Entre mis amigos varones y mujeres, homosexuales o bisexuales.
Encuentro a estas personas mucho más elevadas en cuanto a su inteligencia, habilidad, sensibilidad, y encanto que el promedio. Empatizo profundamente con ellos, puesto que sé que su sufrimiento es mucho más complejo y mucho peor que el de la gente común. Pero existe entre muchxs homosexuales una perspectiva intelectual que yo debo seriamente desafiar. Me refiero a la práctica de suponer que cada personalidad prominente posible fuera la suya propia, y atribuir sus propios sentimientos y personalidades a todxs ellxs.

… Sin querer ofender a Herr von Levetzow, debo decir que … está relacionado con la concepción de la esencia femenina. El ve en la mujer un ser creado por naturaleza para deleitar al varón y tener hijxs, una figura domestica, esclava de la casa.
Cualquier mujer que falle en cumplir con estos requerimientos femeninos clisé es considerada rápidamente lesbiana…
La mujer moderna no trasciende solo por ser amada por un varón, busca entendimiento y camaradería, quiere ser tratada como ser humano y no simple objeto sexual de gratificación. Y como usualmente el varón no puede darle eso, se va con sus hermanas.
Yo deseo ver el retrato de Louise Michel como fue realmente: una mujer extraordinaria, una pensadora significativa, un espíritu profundo. Representó el nuevo tipo de mujer que es tan viejo como la raza, con un alma permanentemente a tono con la humanidad. En una palabra, Louise Michel fue una mujer completa, libre de prejuicios y de tradiciones que por siglos mantuvieron a las mujeres en cadenas y las degradaron a esclavas del hogar y objetos sexuales. La nueva mujer celebrada por la resurrección en la figura de Louise, es capaz de hazañas heroicas llenas de pasión y amor.

lunes, 21 de abril de 2008

El giro queer por Proyectil Fetal



http://www.proyectilfetal.blogspot.com/
proyectilfetal@gmail.com

El Giro Queer

Hemos mutado. La adscripción a las ideas de los post-estructuralistas no se debe a modas académicas o a la utilización de una jerga sino tiene que ver con la necesidad misma de analizar la sociedad actual para minar y socavar sus poderes desde las bases y ser capaz de destruirla radicalmente. Así como ante el mismo fenómeno, surgió una tendencia autoritaria marxista y otra que puso en el centro el problema de la jerarquía, a saber Bakunin, hoy nos hace falta contar con herramientas acordes a las individualidades emergentes para enfrentar las nuevas formas de dominación, explotación, opresión en nuestros cuerpos.
De allí que sostengamos que aunque el anarquismo no puede no ser feminista, el paso del tiempo ya puso en cuestión cosas de las que tenemos que dar cuenta, como por ejemplo que el binarismo sexual (varón/mujer) es un aparato ideológico del Estado que, como construcción social, produce una ficción cuyo objetivo es falsificar diferencias económicas, políticas, ideológicas como hechos naturales, y de ese modo, perpetuarlas. A través de la repetición de esta noción contingente, como así también de toda otra noción sobre las que se asienta “comodamente” el mundo que hasta ahora hemos conocido (familia, propiedad, trabajo, et cetera), se logra la encarnación de las normas hegemónicas en cuerpos e identidades que se presentan como hechos naturales (biológicos).
La anarquía como sociedad organizada sin autoridad, entendiéndose por autoridad la facultad de imponerse, ha demostrado hasta ahora en nuestra región poco interés por los modos y los medios para abordar estos fenómenos. Muchas veces, esto se debe a la constatación de que las minorías sexuales se normalizan y se asimilan en matrimonio, igualdad legal, representación mediática, etc. Efectivamente gays y lesbianas han dejado de ser un grupo radical, para convertirse en el reservorio de divergencia que alimenta el sistema. Por eso, más que ignorar el fenómeno, es menester llamar la atención sobre las contradicciones y las exclusiones provocadas por las luchas identitarias en busca de igualdad y reconocimiento que contribuyen a naturalizar la violencia de género, y la relación entre violencia y masculinidad, enmascarando la violencia inmanente a las relaciones conyugales y familiares, reforzadas incluso por las leyes de unión civil y derechos para gays y lesbianas, o reproducidas incluso en subculturas) y prácticas libertarias.
Sin una profunda auto-emancipación de todos los presupuestos naturalizados en nuestros cuerpos, productos de la sociedad de control, aún si el Estado fuera abolido, la opresión y las prácticas de dominación contra cierto tipo de sujetos (desde mujeres rebeldes hasta expresiones de género divergentes) persistirían. Y esto ya fue advertido a principio de siglo XX por la anarquista Emma Goldman, a cuyos textos habría que volver con la misma asiduidad con la que se visita a otros. Más aún, si hay un sujeto del anarquismo, históricamente ha sido el oprimido. Por eso la necesidad inmediata, la urgencia física, carnal, de que el anarquismo, revisando sus cimientos, se rejuvenezca puto y contra hegemónico, que se atreva a hacer estallar las bases mismas de la dominación contenida en nuestros corazones, formateados bajo esa lógica, con un crudo rechazo a todo dogmatismo. Hoy queremos recuperar esa noción para poder trabajar con las subculturas trans, entre otras, que en nuestro país se vuelve fuertemente visible en la identidad travesti[1]. No se trata de una apertura pintoresca hacia una variedad de nuevos sujetos ni caer en posturas esencialistas resistentes al devenir, sino un intento concreto de socavar el poder de la razón iluminista, desacralizar los géneros, y las esencias.
La vida tiene el potencial para ser mucho más que “pan, techo, tierra, pareja, procreación”; como ya dijeron las compañeras de la voz de la mujer: “Hemos decidido levantar nuestra voz en el concierto social y exigir, exigir, decimos, nuestra parte de placeres en el banquete de la vida”. Hoy planteamos barricadas atomizadas y múltiples que tiendan, mediante las astucias corporales, genitales, sexuales disidentes, no hegemónicas y sus prácticas, a la subversión total y posterior destrucción del sistema heteronormativo, capitalista, totalitario, mediante un proceso de cuestionamiento incesante que resista a cierto proceso de devenir mujer para poder construir incluso otras masculinidades.
Si algo hemos aprendido de la muerte de la hegemonía del positivismo, (es decir, la concepción marxista – históricamente probada incorrecta- de que “la revolución” se lleva adelante científicamente, de la misma forma a través de los tiempos), es que las barricadas son múltiples, porque múltiples son las formas de sujeción y dominación. Las resistencias anarco-queer que hoy estamos pensando en nuestra región giran en torno a la cuestión de “quiénes somos” y “cómo hemos llegado a ser” lo que somos, rechazando la violencia simbólica y material que anula la individualidad, atacando el poder, donde sea que se encarne, independientemente de la institución que lo represente de manera visible. Nuestro acercamiento no tiene por objetivo la liberación de las mujeres de la dominación masculina, basada en una diferencia sexual, sino salir de la lógica dialéctica y binaria sexo/género (varón/mujer) que supone una estructura de dominación vertical y sin fisuras, donde a un lado están los varones y al otro las mujeres, o a un lado los poderosos y al otro los oprimidos. La ansiosa obsesión occidental por desambiguar el sexo pretende reducir la expresión de género al único binomio disponible. La sociedad propone unos precipitados de identidad, más que pensar qué se es, es menester pensar entonces qué procesos de dominación nos han llevado "yo soy esto" para poder dinamitar el binomio varón/mujer como dice la filosofa transgénero Beatriz Preciado y así afirmar la multiplicidad infinita de sexos e identidades inclasficables. Suponemos al varón y la mujer como construcciones culturales basadas en principios visuales y anatómicos que son elevado a la categoría de verdades naturales a la vieja usanza medieval, y que excluyen, como patológicos y anómalos, a quienes no encajan con ellas.
No es que neguemos la realidad de opresión de aquellas individualidades socialmente asignadas como mujeres[2], especialmente cruda en los países del tercer mundo, pero tras décadas de feminismos burgueses, de socialismo autoritario, que legitiman el funcionar del estado, que peticionan y reclaman ante las puertas de las autoridades para que resuelvan los problemas de las mujeres (aborto, trata de personas, contracepción etc), que incluso llegan a pretender dirimir diferencias invocando a la policía, que esencializan y totalizan, envuelven y constriñen bajo el rótulo de mujer a todo tipo de expresiones de género libres , incluso al punto de excluirlas de sus agendas políticas (como ser las mujeres trans), llegamos a la conclusión que el “giro queer” supone tener prácticas feministas sin necesidad de ser mujer, en cualquier punto de inserción de lucha social en el que la individualidad se encuentre.
Así como la corriente anarquista más difundida termina quedando cristalizada en un obrerismo que niega las bases mismas que sustentan la idea, debemos procurar no repetir la misma experiencia no solo en el campo de la liberación de la mujer sino también de todas otras minorías, para no caer en esencialismos autoritarios. Cierta vertiente actual del anarco feminismo sigue insistiendo con que la revolución social anarquista va acabar por sí sola con la desigualdad entre los géneros masculinos y femeninos, y no ven que esa división misma está ya el germen de la opresión del poder sobre nuestras vidas.
Ni binarismo sexual, ni binomio sexo/género, de cuyas lógicas se desprenden las inequidades, las desigualdades, la división del trabajo y sus tareas. Ni ciencia ni ningún otro aparato ideológico de represión, simbólico o material, que nos discipline y controle.
[1] La experiencia travesti (que en sudamericana está cruzada fuertemente por clase y etnia, ejercicio de la práctica prostitutiva y un rechazo radical a los aparatos represivos del estado en casi la totalidad de los casos) desmonta el sistema sexo/género al volverlo a montar según otros principios organizadores que contravengan el ideal dimórfico regulador de cuerpos, deseos y placeres.
[2] Para mayor información y datos estadísticos Cf. http://proyectilfetal.blogspot.com/2007/12/dnde-va-el-acento-repitmoslo-feminismo.html.

martes, 15 de abril de 2008

Entrevista a Beatriz Preciado

"Dedico mi vida a dinamitar el binomio hombre/mujer"

VÍCTOR-M. AMELA - 01/04/2008

Tengo 37 años. Nací en Burgos y vivo entre París y Barcelona. Soy filósofa y enseño Teoría del Género en la Universidad de París VIII. Vivimos juntos mi novia, una perra bulldog, un gato y yo. No quiero reproducirme. No creo en la nación ni en Dios. Mi perra se llama Pepa

¿Es usted hombre o mujer?

Esta pregunta refleja una ansiosa obsesión occidental.

¿Qué obsesión?

La de querer reducir la verdad del sexo a un binomio.

¡Es que hay hombres y hay mujeres...!
Yo dedico mi vida a dinamitar ese binomio. ¡Afirmo la multiplicidad infinita del sexo!

"Hay tantos sexos como personas", dice un amigo mío. ¿Sería eso?

Sí, me gusta. Eso de hombre y mujer son construcciones culturales. Así pues, tampoco hay homosexuales y heterosexuales.

En tal caso, ¿qué hay?

Un transgénero pansexual. En caso de que hubiera que definirse, así me definiría yo.

Pero hay vaginas y penes, hay tetas y testículos, hay estrógeno y testosterona...

Sí. ¿Y?Que eso no es cultura, ¡es biología! Esgrimir rasgos anatómicos (o bioquímicos) para fijar identidades sexuales ¡es cultural! Hasta 1868, por ejemplo, no hubo heterosexuales y homosexuales.

¿Ah, no?

Son términos formulados por Kertbeny. Antes había prácticas sexuales varias. Médicos y juristas parcelaron nuestra anatomía igual que los teólogos hacían con la divinidad.

¿Con qué criterios?

Visuales, en principio: el aspecto anatómico discriminaría hombres y mujeres. Y si algún cuerpo no encajaba bien como uno u otra, era un monstruo, una patología.

¿Eso está superado?

Mire a mi amigo Thomas Beatie... Él expresa que esa idea del sexo como binomio es sólo una falsilla, que "el sexo" no existe.

¿Se refiere a ese hombre embarazado?

Ese cuerpo que la vista condicionada definiría hombre de pelo en pecho... con su vistoso embarazo que definiría de mujer.¡Es sólo mi amigo dinamitando el dichoso binomio! Thomas se siente hombre (tomó testosterona y se extirpó los pechos) pero mantuvo órganos reproductores con los que concebir un hijo por inseminación. ¡Es estupendo!Lo cierto es que Thomas nació mujer.Nació biomujer. Es biomujer la asignada mujer al nacer. Y es tecnomujer la que se asigna mujer a sí misma, usando técnicas para ello.Así, Thomas es un tecnohombre...Sí, con su transcuerpo.Y mucha ingeniería química mediante.¡Menos de la que usan cada día millones de mujeres en todo el planeta! La píldora - inventada para reducir la natalidad de los negros en Estados Unidos- es un cóctel químico que construye hoy a la mujer.

¡Liberó la sexualidad de la mujer!

En cierto modo… También inhibe su libido. Lo cierto es que la feminidad, desde la píldora, es una ficción. La píldora ¡finge menstruaciones! La feminidad es hoy una construcción biotecnopolítica: una suplantación hormonal de los 12 a los 50 años. La biomujer es hoy tecnomujer,es ya transexual.

¿Qué dicen las feministas de esto?

No les gusta oírme. Pero les sugiero la reflexión de que la píldora es la sustancia más vendida de toda la historia de la humanidad... y motor de la industria pornográfica. Ha permitido que el sexo genere más capital que la reproducción, ha lubricado nuestro biocapitalismo farmacopornográfico.

¿Bioca... qué?

Estamos en un capitalismo en que los fármacos generan beneficios millonarios mediante la pornografía para el ojo masculino..., que es también otra invención cultural.

¿Y qué ojo tiene usted?
Yo, al estilo drag king,expropio los códigos de la masculinidad, desde los indumentarios (corbata, traje oscuro...) hasta los bioquímicos (testosterona).

¿Toma usted testosterona?

Sí, en forma de gel. Aplicado en la piel, el testogel es absorbido e incorporado al torrente sanguíneo.

¿Con qué efectos?

Siento más fuerza física, más hambre, más libido, más excitación genital, más ganas de caminar, más músculo y menos grasa... Eso sí, tengo que eliminarme el vello. Al verme, la gente se pregunta: "¿Qué es, un tío o una tía?". ¡Generar esa pregunta me interesa!

¿También usted querrá tener hijos?

No me apetece reproducirme. En todo caso, adoptaría a un niño con síndrome de Down.

¿Qué le dicen sus padres, Beatriz?

Han llorado lo suyo... Yo, en Burgos, me hubiese muerto o me habrían encerrado: sobreviví largándome a París. He ido instruyendo a mis padres, van entendiendo cosas... Me interesa. Con mi madre mantengo charlas que enloquecerían a Almodóvar...

¿Le sorprendió la ley española de matrimonio homosexual?

España es medieval y nórdica a la vez. Pero reproduce la convención: yo preferiría abolir el modelo del matrimonio, ya obsoleto.

De niña, en el colegio, ¿a usted le gustaban los niños o las niñas?

Nunca me sentí chica, pero tampoco chico. Tuve ligues con niñas, estaban más disponibles. Me gustaban los juegos de niños, eran más divertidos. A mí, la verdad, me gustaba todo: ¡esa avidez es lo que me caracteriza! Me tildaban de "marimacho", es el precio...

Su sociedad le proponía una identidad.

La sociedad propone unos precipitados de identidad, cada individuo asume uno... y acabas pensando que eso eres tú. Y no.¿No? Entonces..., ¿qué soy yo? Es una pregunta ociosa y viciosa: pregúntate mejor qué procesos te han llevado a pensar "yo soy esto".

















A dinamitar se ha dicho

domingo, 13 de abril de 2008

Todo es de todxs!




Fotos de stenciles vecinos

Lucha por la liberacion animal y lucha anticarcelaria que deberian ir de la mano con la lucha por el genero

Nadie sobre nadie
Sin prioridades pero respeto


Hoy no abunda


Ya llegara

Todo llegara

Libertad a la Galle y a Romina Tejerina II





Nadie el libre mientras haya un alma en prision!
Fotos dedicadas a nuestrxs amigxs animales, que suelen ser comida de las anticarcelarias locales.
Lxs animales tampoco estan libres en este mundo...